Thursday, October 22, 2009

Sal del camino, toma la ruta.


Conozco el camino, he estado ahí. No tengo dudas de que ese es el mejor camino, pero no estoy satisfecho con mi andar en él. Siento rechazo al camino por que lo regreso a ver y lo veo como una fría línea recta. Demasiado recta, demasiado fría. Parece estéril y hueca. Que pocos tonos le adornan. Es un tanto triste, me deprime. Quiero poder ver atrás y reconocer una trayectoria decorada con los colores de la libertad.

El ejercicio de la libertad es la repetida toma de decisiones y la magnitud en la que se ejerza libertad es proporcional a la dimensión del acervo a partir del cual se presten las opciones sobre las cuales se discrimina y decide. El material del que se tejen las decisiones es la experiencia.

Las opciones que se presentan solo como información ajena a uno mismo son inservibles puesto que no se han adquirido mediante un modo de acción propio. Ese aprendizaje puramente teórico que constituye muy significativamente el conocimiento permanece en los alrededores, pero nunca dentro, del acervo. No se demuestra esto que cada vez que se nos da un consejo? Por más que se sospeche su efectividad, no se lo aplica. Por supuesto que no, un consejo es ajeno a nuestra experiencia personal y en caso de existir un contra-consejo dentro de nosotros, aunque sepamos que el consejo ajeno en más adecuado, se sigue lo que la experiencia directa nos dicta. Para adquirir más material válido para la libertad se tiene que hacer más, adquirir experiencia directa de más circunstancias y más situaciones. Salir del camino.

Solo cuando se decide por una opción conociendo muchas alternativas a esa opción es que se puede considerar a la opción tomada como realmente válida y personal. Ya no es un andar producto de la inercia cómoda de la ignorancia ni de la estrechez de camino de un fundamentalismo. Entonces cada paso tomado en el camino se apoya en concienticidad, cada huella dejada sobre este es un momento crítico que se construyó a partir de un proceso de decisión y acción libre. Entonces cada paso se valora por que entre tantas direcciones conocidas que se pudo caminar, se caminó en esa dirección particular.

Salir del camino es una forma de recorrer el camino mejor. Que triste andar a los largo de este camino mirando al piso. Prefiero desviarme por oscuros y ásperos chaquiñanes y ver el camino desde adentro y desde la periferia. Cuando camine sobre él, ver a los alrededores, sabiendo que mis pasos son firmes y poder observar los paisajes sabiendo que no hace falta ver hacia abajo para sentir la certeza de mi recorrido, del Secher Nbiw.



Friday, June 12, 2009

Que otra cosa es un árbol... más que perfección?

A mi parecer, los sueños son solo basura mental remanente de la actividad cerebral que se ha llevado a cabo durante un cierto periodo de tiempo. Es decir, no les atribuyo poderes místicos ni los considero oráculos. El que muchas veces estos manifiesten sobre nuestras mentes secuencias e imágenes relacionadas con nuestras vidas es obvio. Su simbolismo es resultado del caos de muchas partes inconsistentes que, de repente, se encuentran a sí mismas integrando una misma línea. Sin embargo, este sueño sobre el que reflexiono ha sido demasiado adecuado, y su analogía demasiado perfecta, como para ignorarlo. Al despertar, me dejó una sensación única y un mensaje poderoso que no me puedo permitir olvidar.

Increíble sueño construido en consecuencia de tanta carga emocional y tanto conflicto silencioso, tus partes serán solo remanentes, pero que hermosos pedazos de amor te constituyen.



Aquella noche fui un árbol. Era un árbol bastante grande, con raíces que cubrían amplias extensiones de subsuelo. Con ramas fuertes que a veces vestían hojas y a veces no. Mi tronco era invencible, ancho y más sólido que las rocas que adornaban mis pies enterrados.

De vez en cuando llegaban criaturas a mí. Tú te posabas sobre mis ramas y descansabas tu vuelo ocasionalmente. A veces incluso dormías entre mis hojas que te abrigaban y protegían. La sensación de tu diminuto peso y el cosquilleo de tus garras inquietas me hacían añorar que tu estadía fuese prolongada. Pero no lo podía ser; tus alas siempre inquietas y tus huesos ligeros te invitaban a partir repentinamente.

Era natural que tú al igual que otras criaturas de todo tipo llegasen a mí. Yo sentía como se posaban sobre mí, aprovechando mis ramas y tronco como soporte y apoyo. Se acercaban a mí en busca de refugio y lo hallaban entre mis ramas. Ya fuera en épocas de lluvia o de sofocante sequía, mis hojas les acogían invariablemente.

Yo, como cualquier árbol, no podía moverme en lo absoluto. Solo circunstancias exteriores como la brisa, movimientos de la Tierra y el cambio de estaciones podían causar pequeñas perturbaciones en mi fuerte estructura vegetal. Era un árbol estoico, que no se perturbaba ante nada, nunca. Sin embargo, aun siendo un árbol, no estaba exento de procesos mentales. Era pues, un árbol imperfecto que sentía y añoraba, que deseaba y sufría.

Cuando tú llegabas yo me sentía feliz, y mis hojas se tornaban más verdes. Pero al presentir tu partida me llegaban otoños prematuros y sentía que mis ramas se ponían flexibles y flácidas. Así pues, sentía ganas de mover mis largos brazos y rodearte. Evitar que te vayas. Pero eso no lo podía permitir. Si así fuese, con seguridad te hubieses asustado para nunca volver, o bien mi fuerza te hubiese lastimado al tú aletear en busca de un escape agitado. Así que no podía optar más que por ver tu partida cada vez, y sentir la fuerza de tus garras enanas al impulsarse en mí para izar vuelo. Ese pequeño salto causaba en mí más agitación que los fuertes vientos huracanados que amenazaban a la montaña en ciertas temporadas. Pero yo permanecía inmutable, y aun cuando reprochaba a mi mente por provocarme tantas preocupaciones y angustias, también la atesoraba puesto que a través de ella te percibía. Y un paso tuyo sobre mí, o el escuchar un breve chillido agudo de tu pico hermoso, o verte volar desordenadamente a mi alrededor eran la mayor recompensa que posiblemente pudiese recibir.

Y eso fue el sueño: presumiblemente extenso a lo largo de toda la noche, o quizás solo un segundo bastó para visualizar todo aquello.


Al despertar me sentía un árbol. Y sentí la inmutable determinación por ser un buen árbol. Un árbol que usa cada uno de sus recursos para crecer y fortalecerse. Que siempre se esfuerza por ser más grande y resistente. De esta forma podría ser un árbol útil…

Que mi fortaleza pueda servir de apoyo a quienes necesiten apoyo.

Que mis hojas acobijen a quienes necesiten cuidado.

Que mis ramas protejan a quienes necesiten refugio.

Que mis frutos alimenten a quienes sientan hambre.

Que mi cuerpo sirva como hogar a quienes necesiten donde habitar.

Y mantenerme estoico siempre. Servir sin pedir nada a cambio. Recibir y dejar partir sin procurar mantener, sin suplicar compañía. Después de todo, como podría ser un árbol confiable si yo mismo fuese víctima de las fuerzas que debiese superar para ser útil? Pero sí siento angustia y sufro al sentir la pérdida de compañía que aprecio. Y cada compañía es única y no se puede reemplazar con otras compañías. Creo que el sentirse solo por la separación de tan solo una sola persona, aún cuando tengamos muchos otros brindándonos su cariño y particular compañía alrededor, es apreciar completamente a esa persona.

Tengo esperanzas de que este proceso imparable de acercamiento y separación en el que he sumergido mi vida realmente tenga el efecto que tengo previsto, que sea entrenamiento. Entrenamiento para ser más fuerte aún, para ser más útil. Esta dinámica la he definido yo mismo, aun sabiendo que es un camino tormentoso y sumamente doloroso, tengo confianza en que mi corazón poco a poco crecerá y podrá soportar de mejor manera este masoquismo emocional.

Acércate a mí y déjame servirte. No pediré nada a cambio. Exigir algo de tu parte es algo que no me permitiré jamás. Mi servicio es sincero y mi entrega es incondicional. Tú has lo que desees, yo debo ser capaz de soportar todo lo que tus acciones puedan provocar en mí. Si sufro es por que aun soy débil, y necesito superarme. Quiero ser un árbol invencible para que mis servicios no puedan fallar.

Y ahora respeto mucho más al árbol. Que otra cosa es un árbol más que un samurái o un bodhisattva? Por algo Gautama alcanzó la iluminación debajo del árbol de Bodhi. Jesús era carpintero, conocía a profundidad y trabajaba la madera. Representación de que otra cosa más que la transformación a un árbol puede ser la crucifixión? Hay árboles sagrados de increíble importancia en cada tradición, por ejemplo el olivo sagrado de Atenea, o el árbol del mundo Yggdrasil. Quizás lo que llevó a Gautama a la iluminación fue ser como el árbol que le soportaba, ser el árbol. Los árboles son representaciones perfectas de los servidores más remarcables como Jesús y el Buda Shakyamundi con su incondicional entrega y servicio. Invito a cualquiera a comparar cualquier acto de estos hombres y ver como cuadran exactamente con un árbol.


Yo por el momento soy solo un lobo. Mi pelaje crece y espesa y mis colmillos se afilan. Mis patas añoran recorrer largas distancias y mi corazón aun planifica y traza rutas invisibles.


Procuraré ser un buen lobo y así trabajar hacia convertirme por lo menos en un lobo de madera.

Thursday, March 5, 2009

De vuelta al camino...


Esta semana he dado un paso importante en el transcurso de mi vida. Renuncié a mi trabajo. He tomado una decisión trascendental que materializa una importante lección que procuraré mantener como un lineamiento a seguir en el futuro. Nueve meses después me he levantado de esta silla para seguir caminando, continuar dando pasos hacia el cumplimiento de mis verdaderas metas y sueños.

No es fácil renunciar a un trabajo que me ha sido sumamente gratificante y en el que he sentido una progresiva valoración por mis labores y esfuerzos. El ser otorgado responsabilidades y objetivos laborables difíciles y ser recompensado constantemente por su cumplimiento es algo magnífico, al igual que poder sentir la independencia que ganar un sueldo propio implica y la satisfacción de realizar inversiones en base a capital ganado por uno mismo. Sin embargo, toda esta estabilidad implica un consecuente estancamiento que no me corresponde aún, no mientras tenga esta juventud y libertad suplicándome que avance hacia mis sueños, que no permita que mi corazón se apague todavía, que no le cierre los ojos a un mundo hermoso que está dispuesto a que lo atraviese y me nutra de sus facultades.

La razón fundamental detrás de mi renuncia es que el tiempo que me está tomando graduarme se está prolongando eternamente. Desde un punto de vista, el haber empezado a trabajar mientras aun estudiaba fue un grave error. Sin embargo, no me arrepiento de haberlo hecho, puesto que he aprendido muchísimo en este tiempo, quizás más que en toda la carrera universitaria junta. También me ha permitido vivenciar muchas experiencias importantes al estar inmerso en el triste, patético y gris mundo laboral de oficina. Aun así, nunca fue adecuado (y esta es la lección más importante de todo esto) iniciar una nueva etapa sin antes culminar la previa. Al renunciar, busco regresar a los últimos instantes de mi etapa universitaria y culminarla finalmente, cerrar definitivamente ese ciclo que ha quedado suspendido por 9 meses. Este es ese paso definitivo que ha roto la inercia que me hizo alguna vez dudar en seguir ruta al paraíso.


Por un sendero desbordante de flores blancas atravieso la noche. Camino tras la esencia del paraíso iluminado por una sincera luna que me muestra la vía. Soy un lobo hecho de la fría brisa que recorrerá imperturbablemente todo terreno para alcanzar lo que su corazón entiende...



Wednesday, January 28, 2009

Makoto free-falling



Así pues el tiempo ha transcurrido en una corriente continua de experiencias. Algunas de ellas han sido muy especiales e incluso únicas y me han expuesto a situaciones y emociones que no había tenido la oportunidad de enfrentar. Quizás no es del todo a causa de los eventos en sí, si no más bien por la manera en la que los he experimentado. Bizarro podrá sonar, pero definitivamente mi experiencia de la realidad ha cambiado de una u otra forma en los últimos meses. Y las razones para que esto suceda son muy claras y simples, aunque las consecuencias y los efectos han sido sumamente sorpresivos.

Atribuyo esto a básicamente dos cosas, donde la segunda es quizás consecuencia de la primera, o por lo menos se ha visto favorecida: zazen y el precepto de la verdad. Zazen es simple, simplemente sentarse, callar la mente y permitir que el cuerpo respire naturalmente. Y ya, eso es todo. Pero lo que ocurre con algo tan simple es increíblemente sorpresivo. No lo puedo expresar correctamente, si a alguien le parece curioso, pues no hay otra forma de tener una noción de lo que ocurre más que sentándose, callándose y respirando. Lo segundo, el precepto de la verdad, es hasta más simple aun - no mentir. Eso es todo. En varias semanas no he mentido, por lo menos no a propósito y si información que haya dado no ha sido consistente ha sido por mi mala memoria o torpeza al expresarme. Por mentir incluyo el callar algo cuando se me pregunta y sé la respuesta, exagerar las cosas y a no expresar lo que siento. Especialmente esta última ha sido muy interesante puesto que me ha presentado a situaciones muy incómodas pero que me han demostrado el valor de la sinceridad. He podido observar que el mentir tiene un origen muy claro - uno miente por que tiene miedo. Al no mentir (o al menos tratar de no hacerlo) durante este tiempo he adquirido un sentimiento de valentía que nunca había sentido. A veces siento como si hubiese arrancado las raíces del miedo de mi vida. Por supuesto que no del todo, pero en una medida sí, temo menos.

La cadena de consecuencias de esta experiencia ha sido muy amplia. Simplemente dejando que el progreso se dé de manera natural, cosas fascinantes empiezan a ocurrir. Entre estas, puedo mencionar que he ganado mucho respeto por las personas, sus particularidades, decisiones y acciones. Y esto a su vez favorece a que uno no sea crítico y grosero con ellas. Y poco a poco se presentan más cosas como la disipación de la ira, y sospecho que el origen de la ira es la falta de respeto. Y siguen así las cosas, disparadas por algo tan pero tan sencillo como procurar actuar por medio de la verdad.

Pero no todo es tan suave como puede sonar en el párrafo anterior...

Es impresionante la manera en la que nuestras vidas se cimientan tan fuertemente en las cosas falsas que construimos y que sabemos que son falsas. Caminamos y asentamos nuestros pasos sobre cosas difusas y oscuras, y nos sentimos satisfechos con eso. Pero si este piso se esfuma, parece que abajo del mismo no hay nada que nos sostenga, y entonces la idea de que ese piso quimérico ya no exista es terrorífica. Pero la verdad es que con cada adoquín que se retira es más y más fácil seguir haciéndolo. Así es, cada vez no mentir se hace más fácil. Parece ser como si la mentira fuese un enorme nudo que cada vez es más fácil de desatar. Y cuando uno camina sobre los vacíos que van quedando en el camino oscuro y difuso, no siente terror. Y mi dolor se presenta justo en este punto: no se como describir que es lo que se siente... Sé que no es terror, pero no se lo que sí es.

Frente a una sensación que no había sentido antes y no puedo categorizar, de que manera puedo reaccionar? Que es lo que hay cuando se retira la mentira, que nos queda?

Una casi certeza: se siente como aquel momento en el que uno logra sentir sutemi desde el alma misma y de repente se encuentra rasgando de cerca un yuuko datotsu - ese instante donde ki-ken-tai se manifiesta, y el monouchi llega a la corteza de la vida con todo el cariño que tenouchi puede acarrear y de repente solo queda un destello de zanshin.

O simplemente cuando le dices a alguien que la quieres y sabes que ni te va a responder ni reaccionar ante eso, pero igual ya lo hiciste. Así se siente, es ese salto al vacío, pero dura mucho tiempo y no se que hacer con esta sensación… no hay un piso donde caer.


UPDATE: Al despedirme de usted querido Sun Laoshi, sentí algo que inmediatamente relacioné con lo que describo en este post: Lo que se debe sumar a esta sensación para que no resulte vertiginosa es solamente confianza. Acaso no es de lo más obvio confiar en aquello que por definición está exento de trucos y artificios para engañarte y confundirte? Confiar en la verdad, y en lo que el procurar vivir siguiendo sus lineamientos traiga.

Sabrosura... Nya!

Saturday, January 10, 2009

De ahora en adelante este blog se tratará exclusivamente sobre..........


El último post (el anterior a este) evidencia que 'algo' estaba cambiando hace un par de meses. En ese momento no sabía si estaba mutando, muriendo, o que mismo pasaba. Ese algo, tan sumamente importante como para ser uno de los pilares de mi existencia estaba siendo sacudido en sus cimientos, y por supuesto, yo me sentía terriblemente confundido y agobiado.

Tiempo pasado, experiencias vividas... y ahora está claro para mí. Ese algo no murió ni mutó, lo que hizo fue trascender. Y al ser tan fundamental para mí, me obligó a trascender ante su ausencia.

Al experimentar cómo las fundaciones de mi relación con ella se borraban del mundo de forma tan sutil y breve tras haberse estado construyendo por 6-7 años comprendí, de forma algo cruda y patética, la inpermanencia de incluso las cosas con las que más contamos. Nuestra relación inició en un instante difuso, duró una cuarta parte de mi vida, y concluyó en otro instante difuso. Así, tan suave como el desatarse el nudo del zapato tirando de uno de los cordones. Tan breve como ese último beso que no le devolví y con impresionante contundencia.

Durante la primera etapa sentí mucha soledad y dolor. Su frialdad amplificaba cada minúscula pena en abismal angustia. Pero durante ese lapso donde me sentí patético y vulnerable encontré algo espectacular: la posibilidad de encontrarme a mí mismo. Tan obviamente presente, pero oculto por el pilar tan enorme que construimos juntos... Ahí estaba yo, definido por las cosas que hago, las que amo, por la mismísima manera en la que experimento la realidad. Ha sido magnífico poder estar conmigo mismo, recuperarme y conocerme.

Tanto esta situación de separación como lo que ha pasado desde que estoy solo me resulta increíblemente complejo de describir. Pero para hacerle justicia al blog, sí voy a explicar, aunque sea brevemente, el qué hace este post aquí, en mi blog de Kendo, y hasta por que rayos está en español! Es sencillo si se ignoran los detalles: eventualmente la realidad hizo 'check!', como un par de engranajes atorados que de repente se cuadran y funcionan. Quizás un breve destello de satori, pero todo de repente es consistente. Comprendí tan sabrosamente las nobles verdades como si Gautama me hubiese dado una palmada en la espalda y dicho "Esa es!". En cada instante de plenitud en innegable que Kendo es la realidad misma, así como cada instante es kendo, así como Kendo es caligrafía y la caligrafía es origami y como zazen es la realidad y como todo está contenido en el instante que me enamoro de una nueva mirada o un gesto pasajero y la forma en la que una diminuta gota de rocio puede reflejar y contener a la luna llena y al cielo lleno de estrellas...

Me pregunté: Por qué, si mi meta es aplicar la vía del Kendo en cada instancia, debo aislar la práctica de Kendo del resto de cosas (Para qué un blog exclusivo para Kendo?)? Me di cuenta que el fijar esa meta constituye un obstáculo para que eso ocurra puesto que parte a raíz de la suposición de que Kendo y el resto de cosas son distintos. A partir de esa dualidad ya predispuesta no se puede llegar a la unificación absoluta que se refleja en la realidad. En términos de este blog, esto significa que este blog acaba de convertirse oficialmente en un blog exclusivamente de Kendo. Quizás no te hizo sentido esta afirmación tras la argumentación planteada, pero mira que de hecho tiene mucho sentido. Todo el sentido.

A fin de cuentas, hoy en día soy mucho más feliz que nunca. Comparto y comprendo mejor la sonrisa enorme que les hacen a las estatuitas chinas de Budai (sí, es Budai, un Bodhisattva, no es el mismo Buda Gautama)!. Que habría ella hecho conmigo si hubiese sido como soy ahora cuando estábamos juntos? Hubiéramos seguido juntos? Nunca lo sabré, pero tengo la certeza de que era fundamental no estar con ella para que esto ocurra, por lo que esa posibilidad me sabe a paradoja tiempo-espacio. Estoy satisfecho con la manera en la que se han dado las cosas para mí. Ahora me conozco mejor a mi mismo y he podido experimentar la vida de una forma que me era imposible sin que le dedique todo el tiempo, atención y amor que le trataba de brindar a ella. Hoy tengo tanto más amor que dar... espero que en algún momento llegue a mi vida una nueva princesa con quien pueda compartir mi ser y a quien pueda querer desmesuradamente celebrando nuestras respectivas particularidades. Pero aquel momento llegará cuando deba llegar.

Así pues, en este blog seguiré compartiéndo en la medida que le corresponde a este blog hacerlo y como base de operaciones para disfrutar de otros blogs que están de lo más buenos.

Desde ahora, blog mío, siempre, siempre vas a tratarte única y exclusivamente sobre Kendo.

Nya!

Thursday, November 20, 2008

Fudo Myou, grant me Fudoshin...

As posted in Jodan.org on april 26, 2008:

"I wish to start Jodan. I do not have an injury of any type (a common reason to start), but I do have a couple of strong reasons to start learning this particular kamae. The first of them emerged in me as I studied the concepts of Heijoushin and Fudoshin. Due to studying Fudoshin, I learned about the Fudo kami (Acala), and his importance as a symbol of self control and strong will. I found in that deity some inspiration to start a process of somehow depuration in my life. Since the habits which I wish to get rid of are very deeply rooted, I know that it will be a challenging process. I want this process of change in my life to go along with my learning of Jodan, as to have this two important aspects of my life working and reinforcing each other.

Also, I want to develope understanding of semee, gain better sight for openings and timing in my attacks, make my kiai more powerful and fill a deficiency I have in hiki waza. I believe that the practice of Jodan is exactly this. And in the case that I find that I really prefer chudan, I know that this teachings will improve my techniques and understanding of kendo.

Here in Ecuador, I could say that I am a Jodan pioneer. Other kenshi have assumed it, but only as many times as I have already covered only on this current week's practices. This means that I cannot allow myself any mediocre learning since not only I have to be serious to be able to learn with my "limited resources" (not having a Jodan specialized sensei), but the Jodan reference for all my country mates will be me, and I have to represent it as good as I can. This makes a lot of pressure for me, but I am very willing (and already have) to take that step forward and raise my kamae to the skies."


I will look for strength in the virtues of the practice of Kendo. I must look at this strong determination to practice Jodan and transfuse it into the rest of my life. I must feel the spirit of Fudo in me and act through 'fudoshin' and 'heijoushin' in this difficult times. It is now when the true 'hibi keiko' happens. If Kendo is ever meant to guide me, it is now that it must.

-Fudo Miyou-

Monday, November 17, 2008

12th Gasshuku Kendo observations

Activities done during gasshuku included:
  • 450+ chouyaku men in sets of 40-50.
  • 1,500 men uchi in a single set: First half (specially first 200) was hard, second half left me wanting more. Piece of cake, hehehehe. I insist that instead of 1,500 we should do 2008.
  • Shinpan seminar: First time ever! Serious issues with kakegoe. I croaked and brayed commands.
  • Godo-geiko: Practiced some jodan. I enjoyed it very much.
  • Midori-geiko: Way too much for my liking.
  • Kihon-bokuto: It was indeed fun. I would like to make it more often.
  • Kodachi kata: Finally learned kodachi kata! I love them already and can't wait to make them again. Thanks Luis Sensei for having us learn this!
Things to work on:
  • I have to seek my own effective kiai, one to come directly from my own self and soul.
As Fernando Sensei observed, my kiai is awful. An idea as how to look for and find this inner kakegoe is to visualize screaming at the waves in the ocean as to wanting to make them back off, with a voice truly impersonating of my spirit.

  • Must work this along with breathing control.
Its simple, just breath in and hold steady and as I execute an action, release fully. Practice this all the time, while pushing doors, opening cans, etc.